Aprovechando la producción de energía solar. El periodo de mayor generación fotovoltaica dura de 9:00 a 17:00, por lo que habrá que tener en cuenta que es durante esas horas cuando más se debe consumir. La utilización de programadores de consumo puede ayudar en este sentido, permitiendo limitar el funcionamiento de termoeléctricos, bombas y otros equipos en dicho periodo.

Revisando tu tarifa eléctrica contratada. Para lograr aún un mayor ahorro es conveniente que el resto de la energía que no se puede suplir con fotovoltaica sea lo más barata posible, por ello es conveniente analizar la posibilidad de contratar una tarifa con discriminación horaria que permita pagar menos durante las horas nocturnas, ya que el consumo durante el día quedará prácticamente cubierto por la instalación fotovoltaica.

Con mantenimiento preventivo de las placas. Una de las características de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico es que prácticamente no requieren mantenimiento, además, el mantenimiento es relativamente sencillo. Pero hay que recordar que un buen mantenimiento hará que sean más rentables. Por ejemplo, simplemente con limpiar los paneles periódicamente éstos pueden aumentar la producción de energía hasta en un 10%.

Invirtiendo en equipos de calidad. Es cierto que la utilización de equipos de menor calidad puede reducir el periodo de recuperación de la inversión, también te puede exponer al riesgo de que fallen mucho antes de lo que deberían, saliendo a la larga más caros. Su rendimiento también será menor y tienden a degradarse más rápidamente, lo cual se traduce en menores ahorros al final de la vida útil de la instalación (alrededor de 25 años).