El ejercicio físico es muy beneficioso para la salud infantil. El deporte favorece la coordinación y el equilibrio, a la vez que fortalece sus músculos y mejora su flexibilidad. También es un recurso útil para incrementar la capacidad respiratoria y estimular la actividad cardiaca y circulatoria. Además, contribuye a prevenir numerosas enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión y la obesidad infantil.