El ahorro depende de varios factores, como son el uso diario de agua caliente en el hogar (si es sólo para la ducha, si se lavan los platos a mano, etc.), el número de personas que conviven, el tipo de vivienda (piso, unifamiliar o vivienda aislada) y también de la zona en la que está ubicada la vivienda. 

Según los cálculos realizados con el uso del ahorrador de agua, teniendo en cuenta todas estas variables, dan como resultado un ahorro medio de 28 litros de agua por persona al día. Es decir, 10.000 litros de ahorro por persona al año.