Mantener las placas solares limpias y en buen estado no requiere una inversión de tiempo considerable y el coste es muy reducido ya que están compuestas, principalmente, por silicio. Este material resistente permite que el panel solar mantenga sus estándares de calidad a pesar de los climas adversos que puedan sufrir. Así, conseguiremos alargar la vida útil del sistema fotovoltaico y nos permitirá generar mayor producción de energía solar.

El mantenimiento de las placas solares incluye dos aspectos a realizar: la limpieza de dichos módulos y el reemplazo de piezas del sistema que se encuentren en mal estado o presenten algún fallo. La limpieza es un proceso muy sencillo en el que tan solo necesitaremos agua y una esponja para quitar la suciedad de la superficie. Con tan solo 3 o 4 limpiezas al año, será suficiente y está al alcance de cualquier persona.