Las instalaciones fotovoltaicas repercuten directamente sobre la factura de la luz en forma de ahorro.

No sólo dispones del ahorro por la energía que te proporciona el sistema fotovoltaico. También dispones de la compensación de excedentes, que contraprestan en la factura la energía producida y no aprovechada en el hogar.

Ejemplo, si estás financiando la instalación con una cuota fija de 50€/mes pero te estás ahorrando de media unos 60€/mes, en este caso no sólo estás pagando la instalación con lo que ahorras, sino que además le estás ganando dinero a la cuota.

De esta manera pagarás tus placas solares sin apenas darte cuenta.