En general cubre nuestras obligaciones que habríamos de afrontar como consecuencia de los daños materiales y personales causados a terceros. Estos daños pueden derivarse al ser titular o propietario de la vivienda y estarán asegurados al contratar el continente. Ejemplo: rotura de tuberías causando daños al piso de abajo, caída de una teja de mi vivienda unifamiliar causando daños a un vehículo aparcado o daños a pisos del edificio por una explosión. Al asegurar el contenido también cubrimos nuestra Responsabilidad Civil privada y la de nuestra familia que conviva con nosotros, incluyendo a nuestros hijos, con independencia de la edad siempre que mantengan su residencia principal en la vivienda asegurada. También se incluye las acciones en calidad de cabeza de familia, contratante de obras menores, deportista, propietario o usuario de vehículos sin motor, propietario de embarcaciones, práctica de camping, peatón, propietario de animales domésticos o de compañía, etc.